Mientras puedas, ahorra para la vejez y la necesidad, porque el sol de la mañana no dura todo el día.

Francklin

Author Archive

A la hora de encontrar unas mascarillas caseras, nos encontramos con una gran cantidad de tipos, para todas las necesidades.

*Mascarillas para la cara con pepino. Podemos hacernos una con pepino y miel, que son dos ingredientes básicos para tener la piel más suave. Necesitamos medio pepino pelado, una clara de huevo, una cucharada de aceite de oliva, una cucharada de miel y tres cucharadas de avena en polvo. Primero, pelamos el pepino y lo cortamos en forma de cubo. Batimos la clara de huevo -pero, sólo un poco-, hay que añadir aceite de oliva y, después, las cucharadas de avena. Lo pasamos por un procesador o una licuadora – si no lo tenemos, podemos usar un mortero-. Tras lograr una pasta suave y homogénea, la ponemos en el frigorífico unos minutos. Después, la vamos a aplicar en la zona del rostro. La dejamos actuar durante 15- 20 minutos y la quitamos con agua tibia.

*Mascarilla casera de avena, que es ideal para las pieles grasas. Vamos a necesitar una taza de harina de maíz y media taza de leche de vaca. La forma de prepararla es mu sencilla: colocar la harina en un recipiente e iremos añadiendo la leche, poco a poco. Iremos removiendo la mezcla, al tiempo que vamos añadiendo leche, para evitar grumos y hacer una pasta homogénea. La colocaremos en la piel de nuestro rostro y dejaremos que actúe durante unos 15 minutos. La quitaremos con agua fresca.

 

Lo más importante, y más difícil, a la hora de hacer unas buenas croquetas es la bechamel, que es el ingrediente que se encarga de darles sabor. Y, ¿Cómo se hace la bechamel? En una sarten antiadherente ponemos dos cucharadas de mantequillas, y tres de harina de harina -si puede ser, especial de repostería-. Lo ponemos al fuego y removemos la mezcla, hasta que quede de color dorado.

Lo apartamos del fuego y vamos a añadir una tacita de leche, que debe estar templada. Lo removemos, hasta conseguir una mezcla, lo más homogénea posible. Lo volvemos a poner en el fuego, removiendo -sin parar- hasta que rompa a hervir. Repetimos todo el proceso; pero, en esta ocasión, le vamos a añadir la leche que nos quede. Al fuego, debe llevarse a cabo tres hervores.

Entre cada hervor, vamos a dejar que entre en reposo. Cuando la bechamel esté lista, le vamos a añadir lo que queramos, por ejemplo, la carne bien picada. Lo removemos y esperamos a que enfríe. Se recomienda hacer la masa, de un día para el otro, dejando que enfríe en el frigorífico -así será más fácil de trabajar, o sea, se va a freír mejor-. Si somos pocos en casa, lo mejor es dejar la masa en el frigorífico, para que no se estropee. Podremos hacer distintos tipos de croquetas, de pollo, jamón, cigala… y, es una gran opción para poder aprovechar los restos de carne de una comida.

 

Fabricar queso casero es más fácil de lo que pensamos. Para empezar, se recomienda hacer queso prensado, de contextura blanda.

Para poder realizar un queso, que sea de tamaño regular, hay que tener en cuenta que se gasta mucha leche: para lograr un kilo de queso, vamos a necesitar 10 litros de leche, que sea del 3% al 4% de grasa y pasteurizada. La calentamos hasta una temperatura que ronde los 65º o 70º. Así, vamos a terminar con la flora del queso, que nos puede hacer daño.

Dejamos que enfríe, a temperatura ambiente, hasta los 40 ºC. Entonces, vamos a añadir un yogur natural .que no tenga sabor- de unos 250 cc. (El yogur posee una alta concentración de lactobacilus, que son los encargados de dar sabor a nuestro queso).

Agregamos el cuajo, se puede comprar en una farmacia botánica, en forma de pastillas, con una proporción de, cada 10 litros de leche, un cuarto de pastilla. El cuajo va a ayudar a que las proteínas de la leche se coagulen. Dejamos la mezcla a temperatura ambiente, una hora o dos, hasta que la mezcla se vuelva sólida, de manera completa.

*Si movemos el recipiente y la leche se separa de los bordes del recipiente, en un único bloque, podremos continuar. Ahora, vamos a cuajar y a quitar el agua.

Debemos hacer cubos de entre 1 media o 2 pulgadas, con un cuchillo bien afilado. Empezará a soltar el suero. Los cubitos se hundirán y el liquido ascenderá. Separa las partes sólidas y quitaremos el agua, con la ayuda de un colador. La parte sólida la pondremos en un envase de mantequilla, por ejemplo, hasta la mitad y, en la parte superior, colocaremos un cilindro que haga peso, y la masa se espese. Evita que las masas se separen. Dejar reposar a temperatura ambiente, durante 24 horas. Desmontalo y ponlo en el frigorífico, en un recipiente para microondas.

 

Si quieres un descuento en parque de atracciones como el Parque temático Harry Potter u otros, una de las alternativas que tienes es mirar la página web del parque de atracciones a ver si hay ofertas. También puedes mirar en buscadores de viajes ya que suele haber descuentos en actividades y ofertas para ir a parques de atracciones a buen precio, incluso con hotel. En muchas ocasiones, por no mirar ofertas simplemente pasamos por la taquilla para acabar pagando mucho más de lo necesario.

Si eres joven o universitario, hay parques de atracciones que te ofrecen descuentos con el Carné Joven o el Carné de Estudiante. Mira antes de hacer la compra, compara precios y compara ofertas.

 

Puedes hacer cerveza casera en tu casa, ya sea porque no puedes acudir al supermercado o por la razón que sea. Tú puedes hacer tu propia cerveza casera.

Ingredientes que necesitas para preparar una cantidad importante de cerveza casera:

  • 20 litros de agua
  • 1 Kg. de cebada abrillantada
  • 500 gr. de maíz amarillo
  • 1, 25 Kg. de azúcar moreno
  • 25 gr de lúpulo
  • 25 gr de levadura de cerveza

¿Tienes ya los ingredientes? Pues manos a la obra. En una olla (de acero onoxidable) pones 20 litros de agua con la cebada y el maíz dejando a remojo 4 horas. Luego añades el azúcar y el lúpulo. Lo dejas hervir todo durante dos horas, se quita de fuego y se espera a que enfríe. Antes de que enfríe, aún tibio, se pone la levadura de cerveza diluida con algo de agua. Tapas la olla y la pones en un lugar fresco 48 horas para que fermente.

Se filtra y se envasa en botellas bien tapadas, conservando durante al menos una semana en un lugar fresco.

¡Y lista la cerveza casera

Hacer jabón casero es otra alternativa interesante, ya que no sólo ahorras dinero en la compra del jabón sino que tienes tu propio jabón.

  • Un recipiente (de barro o otro material)
  • Una cuchara de madera
  • 3 litros de agua
  • 3 litros de aceite (puede ser usado)
  • 500 gramos de sosa cáustica

Como ves, los ingredientes no son costosos, lo único en lo que tienes que gastar es en la sosa cáustica. Puedes usar un recipiente y cuchara de madera que tengas en casa, agua del grifo y aceite utilizado.

Pones en un recipiente la sosa cáustica y el agua. Después añades el aceite poco a poco y removiendo con la cuchara hasta conseguir una pasta espesa de color blanco. Se deja reposar unos días y ya tienes tu jabón casero. Si se quiere jabones caseros aromáticos se le puede poner aceites esenciales. Como ves, el proceso es sencillo, económico y el resultado será satisfactorio.

 

 

Es una de las ideas para ahorrar en comida o ahorrar en alimentación, sin necesidad de hacer unas comidas ricas, incluso existe la alta cocina low cost (y es que además hay un programa que se llama así). Y es que el objetivo es gastar poco pero hacer unas comidas variadas y ricas. Puedes hacer muchas recetas por poco dinero y sorprender a toda la casa.

Puedes preparar muchas recetas con poco presupuesto variando los ingredientes para hacer cada día una comida diferente y por poco dinero. Con las cosas que tienes por casa puedes hacer muchas recetas diferentes, simplemente aplica la variedad y el buen gusto.

Puedes mirar en internet qué recetas puedes hacer con los alimentos que tienes en casa. Podrás variar y gastar poco en tus comidas… porque el buen gusto no pasa por gastar más en mejores ingredientes.

Tanto en internet como en tu supermercado habitual, en muchas ocasiones te encuentras con la opción de acceder a muestras gratuitas, de manera que si compras el producto después de devuelven el dinero (es recomendable que tengan la opción de poner un código por internet así ahorras el envío por correo). También te regalan con la compra de un producto otro. Y otra opción es que te mandan las muestras gratuitas a casa, esta es una opción interesante ya que no sólo aprovechas los productos sino que en muchas ocasiones llegan los envíos con un descuento para tu próxima compra.

Existen muchas empresas que ofrecen muestras gratuitas: salvasleeps evax, compresas ausonias, tampones tampax, quesos caserío y muchos más. Tan sólo tienes que aprovechar las muestras gratuitas para ahorrar algo de dinero.

Una de las alternativas más interesantes para ahorrar en ropa ya te la hemos comentado, aprovecha las rebajas ya que podrás encontrar ropa a mejores precios accediendo a descuentos de hasta el 80% en la misma prenda. Eso sí, vigila los precios antes de las rebajas ya que en muchas ocasiones acaban poniendo el mismo precio haciéndote ver que ahorras mucho más dinero en la compra.

Otros consejos para ahorrar en ropa son:

  • Compra ropa que esté fuera de temporada pero sea “atemporal”
  • Arregla tu propia ropa, así evitarás una costurera
  • Puedes poner pequeños detalles a ropa que tienes para renovarla
  • La ropa de eventos puedes utilizarla en varios eventos siempre que no coincidan las personas, así evitarás comprar ropa cara que no vas a utilizar más que una vez

Uno de los mejores consejos para ahorrar en ropa es acudir a un ropero donde tienen ropa para regalar. La gente que dona a los roperos suele dar ropa nueva y cara, hay ropa para todos los gustos y todas las tallas así que podrás encontrar algo que te guste, aunque sólo necesites un pijama o una camiseta.

Aprovechar las comidas y fiestas públicas te permite ahorrar dinero en comida. En muchas ocasiones, hay fiestas cercanas a ti donde te ofrecen comida gratis, incluso comidas para colectivos especiales, degustaciones, inauguraciones de centros, fiestas de la sardina, del churrasco. Todos estos eventos no sólo te permiten disfrutar de unas horas de fiesta sino que también te permiten ahorrar dinero en comida.

Si vas a uno de estos eventos, normalmente ya vas comido a casa, de manera que no tendrás que hacer la comida y gastar en los ingredientes. Lo pasarás bien y disfrutarás. Es como ir a un restaurante porque varías en la comida y la elaboración, pero sin pagar nada. Muchas personas aprovechan todos estos momentos para pasarlo bien y ahorrar en comida.

 

Banners

Diseño modificado por CFC